Taller de Bodas
Este fin de semana hemos estado en un taller de bodas impartido por Javier Azahira y quiero comentar qué ha aportado a Pablo Gallego pero, esta vez a la persona, no al fotógrafo.
Ví este Taller Fotográfico de Bodas en Facebook, como otros mil más, pero éste llamó mi atención. Hablaba de historias reales.
Se realizaba en Córdoba a, sólo, 6 horas de coche desde Valencia. Entre la distancia y el precio del taller, estaba dudando si realizarlo o no, pero en este caso Julia, mi mujer, me animó encarecidamente a que viviera la experiencia.
Empezaba el sábado 21, pero nos citaban el viernes 20. El jueves 19 a las 4 de la tarde me estaba escribiendo con Javier y, esperanzado, me confirmaba que tenía una plaza libre, que había tenido una baja de última hora.
Pues el viernes salí para Córdoba, muy asustado y con los nervios a flor de piel, pensando todo el viaje, repito, 6 horas, si había sido una buena idea.
No quiero enrollarme, voy a ser muy escueto. SÍ, con mayúsculas, fue una buena idea.
No esperéis un taller hablando de ISO, de diafragmas o de exposiciones. Este taller habla de EMOCIONES.
Todo el taller, además de la convivencia, hace que exista un buen rollo con gente que no habías visto en tu vida, y que crees un lazo, una complicidad. Los dos días con la piel de gallina, aguantando las lágrimas que, evidentemente, el día de la despedida ya no pude o no quise aguantar.
Y, en el centro de todo, Javier, un ser humano excepcional.
Él ha hecho en este taller, no sólo que yo sea mejor fotógrafo, si no que además que sea mejor persona.
¡Gracias Javier Azahira!
En la foto podéis ver el CERTIFICADO DE ASISTENCIA DE PABLO GALLEGO, AL TALLER DE BODAS DE JAVIER ALZAHARA, FEBRERO 2015


